17.6.09

TESTIMONIO


Fue en 2004, en un Congreso de SUTEBA. Una joven estudiante, hablante de quechua, nos daba este testimonio sobre su paso por la escuela en el Gran Buenos Aires, Argentina, ese país al que alguna vez se lo llamó "crisol de razas". Cliquear sobre título para artículo completo

7.4.09

la maestra y el aprendiz de lingüista


Esto pasó en el año 2005, en una escuela de La Plata a la que concurrían chicos de distintos lugares del país y de países vecinos.
Recreo. Las maestras mironeando en medio del patio.
Un chico de 1er. grado se acerca a su maestra y, alzando hacia ella la mano para mostrarle un lápiz con la 'mina' rota, a ras de la madera, le pide:
-Seño, tajame la punta.
La maestra responde: -No te entiendo.
-Tajame la punta.
-No te entiendo.
-Tajame la punta.
-No te entiendo.
El verbo podía ser tájame o tajáme. La frase del chico, siempre la misma, adquiría distintas entonaciones, desde el simple pedido hasta la ansiedad, al ver que su maestra no lo entendía. Ella sin embargo permanecía firme e inalterable en su clara respuesta.
La situación se resuelve por la entrada de un compañerito que estaba observando y se decide a intervenir:
-Seño, te pide que le saques punta al lápiz.
(Luisa, La Plata 2005)